La política monetaria europea
El Banco Central Europeo y el Sistema Europeo de Bancos Centrales se ocupan de lograr el objetivo prioritario de la unión monetaria europea, a saber, la estabilidad de los precios. A este respecto, los instrumentos más importantes de la política monetaria unitaria en la zona del euro son las operaciones de mercado abierto, las facilidades permanentes y el mantenimiento de reservas mínimas.
FUNDAMENTO JURÍDICO
— Artículos 98 a 124 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea (Tratado CE).
— Protocolo, anejo al Tratado de Maastricht, sobre los Estatutos del Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC) y del Banco Central Europeo (BCE): artículos 1 a 52.
OBJETIVOS
El objetivo principal del SEBC es mantener la estabilidad de precios, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 105, apartado 1, del Tratado CE.
Sin perjuicio de este objetivo, el SEBC apoya las políticas económicas generales de la Comunidad Europea con miras a contribuir a la consecución de los objetivos de la Comunidad, tal como se establecen en el artículo 2 del Tratado CE. El SEBC actúa con arreglo al principio de una economía de mercado abierta y de libre competencia, favoreciendo una asignación eficiente de los recursos.
REALIZACIONES
A. Principios rectores de la actividad del Banco Central Europeo
1. Independencia del Banco Central Europeo
El principio esencial de independencia del BCE está definido en el artículo 108 del Tratado CE y en el artículo 7 de los Estatutos del SEBC. En el ejercicio de las facultades y en el desempeño de las funciones y obligaciones, ni el BCE, ni los bancos centrales nacionales, ni ninguno de los miembros de sus órganos rectores podrán solicitar o aceptar instrucciones de las instituciones y organismos comunitarios, ni de los Gobiernos de los Estados miembros, ni de ningún otro órgano. El respeto del artículo 108 está garantizado por la naturaleza del mandato confiado a los miembros del Comité Ejecutivo y del Consejo de Gobierno (*5.2.).
La independencia del BCE se mantiene en virtud de las prohibiciones enunciadas en el artículo 101 del Tratado CE, que también son aplicables a los bancos centrales nacionales: queda prohibida la autorización de descubiertos o la concesión de cualquier otro tipo de créditos en favor de instituciones u organismos comunitarios, Gobiernos centrales, autoridades regionales o locales u otras autoridades públicas, organismos de Derecho público o empresas públicas de los Estados miembros (*5.2.).
La independencia del BCE se centra en la libre elección de los instrumentos de política monetaria. El Tratado prevé la utilización de instrumentos tradicionales (artículos 18 y 19 de los Estatutos) y permite al Consejo de Gobierno decidir, por mayoría de dos tercios de los votos emitidos, el uso de otros métodos que considere adecuados (artículo 20 de los Estatutos).
2. Principios de responsabilidad y transparencia del Banco Central Europeo
Con el fin de garantizar la credibilidad del BCE, el Tratado (artículo 113, apartado 3) y los Estatutos (artículo 15) le imponen unas obligaciones de presentación de informes. El BCE elabora y publica informes sobre las actividades del SEBC con una periodicidad al menos trimestral. Cada semana se publica sobre este un estado financiero consolidado. Asimismo, el BCE presenta cada año al Parlamento Europeo un informe sobre las actividades del SEBC y la política monetaria del año anterior y del año en curso. En la práctica, el BCE publica cada mes un análisis en profundidad de la situación económica y de las perspectivas de evolución de los precios.
El BCE también ha de rendir cuentas ante el Parlamento Europeo. Los miembros del Comité Ejecutivo comparecen periódicamente ante el Parlamento Europeo (*5.2.). Sin embargo, el Parlamento no puede dar instrucciones al BCE ni ejercer un control a posteriori.
3. Normas de votación en el Consejo de Gobierno (artículo 11 de los Estatutos)
En las votaciones del Consejo de Gobierno se respeta el principio de «un miembro, un voto». Así pues, cada miembro del Consejo de Gobierno dispone de un voto. Las resoluciones de política económica se aprueban por mayoría simple de los miembros con derecho de voto, siendo el voto del presidente del BCE el determinante en caso de empate.
Desde el momento en que el número de miembros del Consejo de Gobierno exceda de 21, cada miembro del Comité Ejecutivo dispondrá de un voto, y el número de gobernadores de bancos centrales nacionales con derecho de voto y, por tanto, el derecho de voto otorgado a los bancos centrales nacionales, será de 15. El derecho de voto de los gobernadores se asignará y rotará con arreglo a lo siguiente:
Desde el momento en que el número de gobernadores de los bancos centrales nacionales exceda de 15 y hasta que llegue a 22, los gobernadores se distribuirán en dos grupos de acuerdo con el tamaño de la participación del Estado miembro correspondiente a su banco central nacional en el producto interior bruto total a precio de mercado y en el balance agregado total de las instituciones financieras monetarias de los Estados miembros que hayan adoptado el euro. Se asignará a las participaciones en el producto interior bruto total a precio de mercado y en el balance agregado total de las instituciones financieras monetarias un peso de 5/6 y 1/6 respectivamente. El primer grupo estará formado por cinco gobernadores, con un voto cada uno, y el segundo grupo estará formado por los demás gobernadores, entre los que se repartirán los votos restantes.
Desde el momento en que su número llegue a 22, los gobernadores de los bancos centrales nacionales se distribuirán en tres grupos de acuerdo con la clasificación basada en los criterios expuestos. El primer grupo estará formado por cinco gobernadores y dispondrá de cuatro votos. El segundo grupo comprenderá la mitad del número total de gobernadores, redondeándose las fracciones al número entero siguiente, y dispondrá de ocho votos. El tercer grupo estará formado por los gobernadores restantes y dispondrá de tres votos.
Con una mayoría de dos tercios de sus miembros con y sin derecho de voto, el Consejo de Gobierno adopta medidas necesarias para llevar a cabo la rotación. En particular, el Consejo de Gobierno puede decidir retrasar el comienzo del sistema de rotación hasta que el número de gobernadores de los bancos centrales nacionales sea 18.
En sus actividades dentro del Consejo de Gobierno, los gobernadores de los bancos centrales nacionales no deben defender intereses nacionales, sino actuar por el interés común de la zona del euro. Los protocolos de los Estatutos del Consejo de Gobierno, así como el procedimiento de votación, no se publican.
B. Estrategia de la política monetaria del Banco Central Europeo
1. Panorama general
En su reunión de 13 de octubre de 1998, el Consejo de Gobierno del BCE acordó los elementos principales de su estrategia de política monetaria: definición cuantitativa de la estabilidad de precios; papel destacado del seguimiento del crecimiento de la masa monetaria, mediante la identificación de los riesgos para la estabilidad de los precios; y valoración amplia de las perspectivas de evolución de los precios.
El BCE ha optado por una estrategia monetaria basada en dos pilares, cuyas respetivas funciones se volvieron a definir con motivo de la revisión de esta estrategia, el 8 de mayo de 2003.
2. Estabilidad de precios
La estabilidad de precios se definió inicialmente como un incremento interanual del índice armonizado de precios de consumo (IAPC) de la zona del euro inferior al 2 %. La estabilidad de precios ha de mantenerse en el medio plazo.
Esta definición se confirmó y aclaró el 8 de mayo de 2003 en un aspecto relevante: mantener las tasas de inflación por debajo del 2 %, pero próximas a este valor, en el medio plazo. De este modo se subrayaba el compromiso de proporcionar un margen adecuado para evitar el riesgo de deflación, además de tener en cuenta la posible presencia de un sesgo de medición en la recogida de datos y los diferenciales de inflación dentro de la zona del euro.
3. El primer pilar de la estrategia de política monetaria
El análisis económico forma parte del primer pilar de la estrategia de política monetaria del BCE y se centra, fundamentalmente, en la valoración de la situación económica y financiera existente y en los riesgos implícitos de corto a medio plazo para la estabilidad de precios. Entre las variables económicas y financieras que se someten a este análisis se encuentran la evolución del producto total, la demanda agregada y sus componentes, la política fiscal, la situación de los mercados de capitales y de trabajo, una amplia gama de indicadores de precios y costes, la trayectoria del tipo de cambio, la economía mundial y la balanza de pagos, los mercados financieros, así como la situación patrimonial de los sectores de la zona del euro. Todos estos factores son útiles para valorar la dinámica de la actividad real y la evolución probable de los precios desde la perspectiva de la interacción entre la oferta y la demanda en los mercados de bienes, servicios y factores en horizontes temporales más cortos.
4. El segundo pilar de la estrategia de política monetaria
El segundo pilar de la estrategia de política monetaria del BCE abarca el análisis monetario. El BCE asigna un papel destacado al dinero entre el conjunto de indicadores fundamentales que analiza y sobre los que realiza un detenido seguimiento. Esta decisión se adoptó en reconocimiento del hecho de que el crecimiento monetario y la inflación están estrechamente relacionados en el medio y el largo plazo. Esta relación, ampliamente aceptada, proporciona a la política monetaria un ancla nominal que trasciende los horizontes convencionales utilizados para construir previsiones de inflación. La adopción de decisiones de política monetaria y la evaluación de sus consecuencias, no solo a partir de indicaciones a corto plazo procedentes del análisis de la situación económica y financiera, sino también en función de consideraciones relacionadas con el dinero y la liquidez, permite a un banco central ver más allá del impacto transitorio de las distintas perturbaciones y evitar la tentación de tomar medidas demasiado activistas.
Para proporcionar un punto de referencia para la valoración de la evolución monetaria, el BCE anunció un valor de referencia para el agregado monetario M3, que corresponde a la tasa de crecimiento anual de M3 que se considera compatible con la estabilidad de precios en el medio plazo y que, desde el comienzo de la unión económica y monetaria, es 4,5 %.
C. Ejecución de la política monetaria: instrumentos y procedimientos
Al establecer unos tipos de interés a lo que los bancos comerciales pueden obtener dinero del banco central, el Consejo de Gobierno del BCE influye indirectamente en los tipos de interés de toda la economía de la zona del euro y, más concretamente, en los tipos de los préstamos concedidos por los bancos comerciales y para los depósitos de ahorro.
El BCE utiliza una serie de instrumentos de política monetaria para modificar su política monetaria.
1. Operaciones de mercado abierto
Las operaciones de mercado abierto desempeñan un papel importante a efectos de controlar los tipos de interés y la liquidez, además de señalar la orientación de la política monetaria mediante cuatro tipos de operaciones.
a) Operaciones principales de financiación
Las operaciones principales de financiación son el instrumento más importante de la política monetaria. Se trata de operaciones temporales periódicas de inyección de liquidez de periodicidad semanal y con un vencimiento a dos meses. Constituyen la principal fuente de liquidez para el sistema bancario. El tipo mínimo de puja de las operaciones principales de financiación constituye uno de los tipos de interés básicos del BCE. Se sitúa dentro de los límites de los tipos de la facilidad de depósito y de la facilidad marginal de crédito. El nivel de estos tres tipos básicos señala la orientación de la política monetaria de la zona del euro.
b) Operaciones de financiación a plazo más largo
Son operaciones temporales de inyección de liquidez de periodicidad mensual y con un vencimiento a tres meses. Representan solo una pequeña parte del volumen total de financiación concedido y no pretenden enviar señales al mercado.
c) Operaciones de ajuste
El fin de estas operaciones ad hoc es hacer frente a las fluctuaciones inesperadas de liquidez en el mercado, en particular con miras a suavizar los efectos sobre los tipos de interés.
d) Operaciones estructurales
Estas operaciones van dirigidas principalmente a modificar de forma permanente la posición estructural del Eurosistema frente al sector financiero.
2. Facilidades permanentes
Las facilidades permanentes proporcionan o absorben liquidez a un día. Sus tipos de interés controlan los tipos de interés del mercado a un día. Este tipo se conoce como EONIA (índice medio del tipo del euro a un día). Las entidades de contrapartida pueden recurrir a dos facilidades permanentes:
— La facilidad marginal de crédito permite a las entidades de contrapartida obtener liquidez a un día contra activos de garantía. El tipo de interés de esta facilidad constituye un límite máximo para el tipo de interés del mercado a un día.
— La facilidad de depósito permite a las entidades de contrapartida realizar depósitos a un día en el Eurosistema. Su tipo de interés constituye un límite mínimo para el tipo de interés del mercado a un día.
El fin de estos dos tipos de interés es garantizar el buen funcionamiento del mercado en situaciones de gran oferta y demanda de fondos.
3. Mantenimiento de unas reservas mínimas
De conformidad con el artículo 19, apartado 1, de los Estatutos, el BCE podrá exigir que las entidades de crédito establecidas en los Estados miembros mantengan unas reservas mínimas en las cuentas en el BCE y en los bancos centrales nacionales. La función del sistema de reservas mínimas del Eurosistema es la estabilización de los tipos de interés a corto plazo y la creación (o ampliación) de un déficit estructural de liquidez del sistema bancario frente al Eurosistema, lo que facilita el control de las tasas del mercado monetario sobre las operaciones periódicas que proporcionan liquidez. Los métodos de cálculo y determinación de la cantidad requerida son fijados por el Consejo de Gobierno.
D. Balance
El euro, símbolo visible de la identidad europea, se convirtió en la segunda moneda del mundo después de su lanzamiento. Se ha convertido en divisa internacional tanto de inversión como en los mercados junto al dólar estadounidense y el yen.
Desde su entrada en funcionamiento, el Eurosistema ha tenido que enfrentarse a la depreciación del euro (depreciación del 25 % frente al dólar entre principios de 1999 y principios de 2002) y, posteriormente, a una prolongada apreciación con respecto al dólar desde junio de 2002, con un nuevo punto álgido tras la crisis financiera mundial que comenzó en agosto de 2007.
La inflación se situó de media en el 2,1 % en 2007, algo por encima de los niveles compatibles con la definición de la estabilidad de precios. Desde finales de 2007, se ha observado un claro aumento de la inflación a consecuencia de la situación económica mundial. No obstante, el BCE no ha caído en una actividad a corto plazo, sino que trabaja en concordancia con su mandato garantizando la estabilidad de los precios a medio plazo.
PAPEL DEL PARLAMENTO EUROPEO
En su Resolución sobre el informe anual de 2007 del BCE, el Parlamento Europeo reitera su deseo de una mayor transparencia en el BCE y exige con firmeza la realización de mejoras en la política de comunicación del Banco. Respecto a la estrategia de política monetaria del BCE, el Parlamento opina que el modelo de dos pilares es un método adecuado para medir la estabilidad de los precios.
MODIFICACIONES INTRODUCIDAS POR EL TRATADO DE LISBOA
El Tratado de Lisboa no prevé ninguna modificación esencial a la ejecución de la política monetaria europea.
Christine Bahr
Julio de 2008
